Los agricultores tenemos a partir de esta época, semanas de mucho trabajo por delante, de estar muy pendientes de lo que ocurre con el tiempo: se tiene que secar el maíz para su recolección. Debemos tener preparadas las cosechadoras, con los peines especiales para la recolección del maíz.

Las cosechadoras son máquinas que pasan la mayor parte del año paradas. Sólo trabajan durante unos pocos meses, aunque de forma muy intensa. Es posible que después de tanto tiempo de inactividad haya pequeños problemas que solventar. Una buena inspección antes de empezar la campaña te puede ahorrar más de una sorpresa cuando estés en pleno trabajo.

Motor:

Son las averías que te pueden tener más tiempo parado: cambiar el aceite ayuda después de un año parado. Limpiar los filtros y revisar los niveles es obvio. Si hace falta, cambiarlos también antes de que nos den algún disgusto

El sistema hidráulico:

El sistema hidráulico es imprescindible en las cosechadoras. Cambiar el aceite del sistema hidráulico cada cuando lo indique el fabricante y revisar los niveles te evitará sorpresas, así como revisar posibles fugas.

Radiadores limpios:

No te olvides de limpiarlos a fondo antes de empezar la campaña.

Cadenas, piñones y  correas:

Una de las averías más comunes durante la campaña es que se rompan las correas. Muchas veces las correas que se rompen ya están agrietadas de la anterior campaña. Por eso hacer una buena inspección de las correas y cambiar las agrietadas te evitará imprevistos molestos durante la época de trabajo.Comprobar también que los engranajes y cadenas no estén gastados.

Las cribas, sacudidores y elevadores de grano:

Limpiarlas  bien  y asegúrarse que no estén embozadas. Limpiar bien los sacudidores y asegúrarse que los cojinetes estén en condiciones y no se muevan. Se tienen que repasar las articulaciones de los sacudidores. La lona también debe estar en condiciones y sin agujeros.

En el caso de los elevadores se tienen que revisar todas las gomas transportadoras. No te olvides tampoco de tensar la cadena.

Repasar bien el corte para hacer una buena siega:

Para hacer una buena siega hay que revisar el corte con detenimiento. Se tienen que comprobar las sierras, que corten correctamente. Asegúrate de que estén todos los dedos y púas. De esta forma se recolectarán bien las plantas y minimizarás la pérdida de grano. También debes comprobar que las barras de la garganta están todas, en condiciones y con la cadena correcta y tensada.

Cuidando cada espiga:

Una vez está todo revisado es hora de regular la máquina.

Las perdidas surgen desde el cabezal, por una mala regulación de las placas espigadoras.  Muchas veces están muy abiertas, entonces, al caer allí el maíz, se produce el desgrane, la rotura y se pasa la espiga por debajo dándose así grandes pérdidas. Una espiga que se cae y se desgrana, en promedio, de tamaño normal, nos hace perder 150 gramos de maíz.

Vale recordar que trabajar de forma eficiente, reduce al máximo las perdidas en la cosecha.  Un parque de maquinaria moderno nos hace más eficientes. Por ello la atención debe estar centrada en la medición y a la regulación : cada minuto invertido en ese sentido hará que todo sea mucho mas rentable.

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